Colecho por un sueño feliz

Colecho

Colecho

El hada más hermosa ha sonreído
al ver la lumbre de una estrella pálida,
que en hilo suave, blanco y silencioso
se enrosca al huso de su rubia hermana.

Y vuelve a sonreír porque en su rueca
el hilo de los campos se enmaraña.
Tras la tenue cortina de la alcoba
está el jardín envuelto en luz dorada.

La cuna, casi en sombra. El niño duerme.
Dos hadas laboriosas lo acompañan,
hilando de los sueños los sutiles
copos en ruecas de marfil y plata.

Fuente: Los sueños de Antonio Machado en Poemas del Alma

El colecho (o cama compartida) es una posibilidad a la hora de compartir sueño con los hijos. Parece una opción sumamente natural (de hecho, siempre ha estado allí, desde el principio de la humanidad) y ya se sabe que la naturaleza es muy sabia.

Una opción en la cual dos hadas laboriosas (una madre y un padre) comparten cama con sus hijos y se dedican a tejer sueños con ruecas de marfil y plata, de forma conjunta. Esas hadas rescatarán copos de nieve en forma de lágrimas que traspasen el mundo del sueño de sus hijos… Ningún sueño se desvanecerá más… ¿puede existir algo más hermoso?

Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece. (Juana de Ibarbourou)

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Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el junio 29, 2012 en Reseñas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.

  1. Hay muchísimas ventajas para el bebé-niñito pequeño de seguir el colecho- si las quieres escuchar, claro-, dicen hasta que los que duermen con ellos tienen muchas menos probabilidades para muerte súbita, que aprenden a respirar mejor de oír a sus padres en sueños, y la energía, digan lo que digan, desde cerquita, siendo amorosa, es un primor. ¿Tú sabes la seguridad que le estás pasando a sus celulitas cuando está recién adaptándose a este mundo? Además, somos mamíferos, no debería sonarnos tan raro compartir calor…Para otras cosas que no sean dormir siempre se pueden usar otros cuartos, y aceptar ese primer añito o dos de adaptación.
    Un beso Xavier, siempre con tus temas interesantes!

    • Has resumido todas sus ventajas de forma concisa y precisa…

      En mi caso, hablo por intuición más que por experiencia,
      con mi hijo (14 años) no tuve la ocasión de practicarlo… y ahora (me temo) ya es demasiado tarde 🙂

      De todas formas, siento que la causa lo merece y, por tanto, me comprometo con ella en espíritu

      un beso, pgatina!

      • Supongo que se nota que nosotros sí lo hemos hecho, vamos hasta el día de hoy casi, cuando ya sí que toca la independencia, pero me ha encantado la experiencia… También parimos en casa, en vez de en un hospital, con lo cual ya se puede ver nuestra poca tendencia a seguir los patrones impuestos…;)

        • pues no sé si se notaba… pero algo imaginaba 🙂

          por lo que explicas, ha sido una experiencia maravillosa…
          me alegro por vosotros y por vuestra ilusión en compartir tal experiencia

          un fuerte abrazo, pgatina

  2. Somos mamíferos que necesitan compartir calor… interesante reflexión. Muy interesante. El calor, los abrazos, los sueños… todo parece estar conectado.

    Precioso poema, por cierto!

    • ummmh… calor, abrazos y sueños… nada es casual, todo está conectado 😉

      el mérito del poema… para su creador… yo solo transmito 🙂

  3. Es una práctica esta del colecho que hay que saber cortar a tiempo. Yo lo hice con mi hijo, pero llegó el día en el que ya tenía que ser mas independiente. Sólo hay que encontrar el equilibrio. Besos
    Ana

    • supongo que, como todo, se trata de encontrar el equilibrio… y cada persona es un mundo en lo que a equilibrios se refiere

      Besos, Ana

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