Pasos

Las nubes de la montaña

En un lugar en oriente, había una montaña muy alta y con su sombra tapaba la aldea. Y por ello los niños crecían raquíticos. Y una vez un viejo, el más viejo de todos, se va con una de esas cucharitas chinas de porcelana y sale de la aldea.

Y le dicen los otros:

-Adonde vas viejito.

-Voy a la montaña.

-Y a que vas.

-Voy a mover la montaña.

-Y con que las vas a mover.

-Con esta cucharita.

-Jajaja, Nunca podrás.

-Si, nunca podré, pero alguien tiene que comenzar a hacerlo.
Fuente: La cucharita de porcelana en Planeta Cuentos

Esta pequeña enseñanza me quedó profundamente grabada en la memoria cuando escuché por primera vez esta conferencia del genial Alejandro Jodorowsky.

El primer paso

El esfuerzo de una persona durante toda una vida no servirá para cambiar nuestro mundo, pero alguien debe tomar la responsabilidad de dar el primer paso hacia adelante para empezar a hacerlo. Sin esa valentía, sin esa capacidad emprendedora, nuestro mundo no avanzaría lo suficiente.

Un viaje de mil millas comienza con el primer paso. (Lao-Tsé)

La perseverancia en los pasos

Además de iniciar el cambio, debemos perseverar en tal cambio, hasta conseguir recorrer todo el camino, o parte de él. Si el viaje nos sobrepasara, una vez acabado nuestro recorrido, alguien tomaría nuestro relevo.

Por tanto, no tengo la menor duda de que si todas las personas del pueblo, durante cada día de sus vidas, se dedican a excavar la montaña con su cucharita, un día (quizás después de varias generaciones) la montaña habrá desaparecido por completo.

El primer paso fue el inicio, pero hizo falta la tenacidad de innumerables más, uno después de otro, para conseguir finalizar aquella gran obra.

Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia. (Samuel Johnson)

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Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el mayo 7, 2012 en Reseñas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Pues es verdad, si no se intenta nunca se conseguirán las cosas. NO importa que lo que se haga sea insignificante. Con muchos pocos se hace un todo. Besos
    Ana

  2. Confiar, intentar y perseverar, y de pronto la montaña se metió entera en la cuchara… Muy linda enseñanza, gracias Xavier.

    • muchas cucharas pequeñas suman una grande, y muchas cucharadas de una cuchara grande restan una montaña 🙂

      bienvenida por este espacio, Claudia
      y gracias a ti por tu comentario


  3. La fuerza no está en los brazos ni en las piernas sino en la mente, y es ingrediente indispensable en esa lucha tenaz.

    Coincidimos en ese primer paso, pero el mío comenzó el 1 de junio de 2010 🙂 : http://lalluviamarilla.wordpress.com/2010/06/01/a-pasitos-cortos/

    Abrazos X.

    • fuerza y tenacidad… en la mente y en el corazón

      😯 … pues te aseguro que no me había fijado en ese primer paso 🙂

      Abrazos P.

  1. Pingback: Fin de ciclo: hasta siempre « Rojo Transitorio

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