El pequeño príncipe

El principito

El pequeño principe, solitario en su asteroide

Esta maravillosa creación, El Principito (Le petit prince en el original), del aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry es una obra tremendamente alegórica, plagada de bellas metáforas y con un profundo mensaje en su trasfondo. Un mensaje que todo aquel que la ha leído ha intentado descifrar.

En esta entrada voy a probar de transcribir parte de (imposible todo) lo que me evoca esta obra imprescindible de la literatura universal. Además centro mi atención en dos pasajes que, tras reiteradas lecturas (y según mi opinión, claro está) pueden contener alguna de las claves de esta alegórica obra.

La sumisión de la imaginación y la ensoñación

El pequeño príncipe, engalanado como tal

El pequeño príncipe, engalanado como tal

Esta obra, entre muchas otras cosas, nos recuerda que, con el paso de la niñez a la madurez, parece como si se quisiera imponer al niño que todos llevamos dentro una dictadura del lado izquierdo de nuestro cerebro. Éste es un tema que ya traté ampliamente en otra entrada dedicada a los mapas mentales.

Una dictadura en la cual las funciones del lado izquierdo (lógica, análisis, palabras, números, secuencia, linealidad, listas…) someten a aquellas del lado derecho (imaginación, ensoñación, color, dimensión, ritmo, percepción espacial, gestalt…)

Para que os hagais un idea, las funciones de la parte izquierda son las que predominarían en una tratado de ingeniería o filosófico mientras que las funciones de la parte derecha son las que predominarían en las artes gráficas o en una obra musical.

Tal como apunta el personaje que conduce la narración en su inicio, a los niños se les va haciendo enterrar, poco a poco, sus sueños, su capacidad de imaginar nuevos mundos, de crearlos a través de la pintura y la imaginación.

Se les fuerza a pasar de un mundo (el de la niñez) donde predominan las funciones del lado derecho a otro (el de la madurez) donde predominan las del lado izquierdo. La imaginación y las ensoñación pierden su revelancia.

Y, ya se sabe, las dictaduras nunca son buenas. Son mucho mejor las democracias: un sistema donde ambas partes trabajan sinérgicamente en busca de un bien común. Tal como apuntó uno de los mayores genios de la humanidad:

Estudia el Arte de la Ciencia y la Ciencia del Arte (Principio Arte/Scienza, Leonardo da Vinci)

Razón vs Corazón

La rosa del pequeño príncipe

La rosa del pequeño príncipe

Éste es un tema que no aparece de forma explicita en el relato, pero se trata de una constante a lo largo de la vida y obra del autor.

Tal como vamos madurando (acumulando miedos y experiencias negativas) se produce una paulatina degradación de la pasión (o entusiasmo) en nuestro interior, a favor de una componente más racional. El corazón pierde preponderancia respecto a la razón. El reino de los sentimientos se posterga ante el reino de los pensamientos.

En más de una ocasión he transcrito en este blog que para que un pensamiento devenga sentimiento tiene que impregnarse de una componente emocional, de una emoción de las que nacen en las entrañas. Es en esa intersección entre pensamiento y emoción donde nace el sentimiento que aviva la pasión y el entusiasmo que nos impulsará en la consecución de nuestros sueños, proyectos u objetivos vitales, sean de la índole que sean.

Mientras que los ojos son vigías de la razón, los sentimientos habitan en el corazón y captan mejor la esencia de nuestros verdaderos deseos.

Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos. (Antoine de Saint-Exupéry)

Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del entusiasmo, de las cosas hechas con amor y con voluntad, en busca de aquello que se desea o en lo que se cree. (Paulo Coelho)

Un corazón feliz

Pero, al final, lo que el pequeño principe desea transmitir a su amigo adulto son las claves para la felicidad. Porque todos buscamos en nuestro corazón la misma recompensa: la felicidad.

Y si todavía existe un niño que imagina y sueña en nuestro interior, si todavía no lo hemos enterrado del todo, debemos escuchar con mucha atención lo que nos dice. Pero no con la razón, sino con la más pura esencia de nuestro corazón.

La música del agua

El pozo que habíamos encontrado no se parecía en nada a los pozos saharianos. Estos pozos son simples agujeros que se abren en la arena. El que teníamos ante nosotros parecía el pozo de un pueblo; pero por allí no había ningún pueblo y me parecía estar soñando.
—¡Es extraño! —le dije al principito—. Todo está a punto: la roldana, el balde y la cuerda…

Se rió y tocó la cuerda; hizo mover la roldana. Y la roldana gimió como una vieja veleta cuando el viento ha dormido mucho.
—¿Oyes? —dijo el principito—. Hemos despertado al pozo y canta.

No quería que el principito hiciera el menor esfuerzo y le dije:
—Déjame a mí, es demasiado pesado para ti.

Lentamente subí el cubo hasta el brocal donde lo dejé bien seguro. En mis oídos sonaba aún el canto de la roldana y veía temblar al sol en el agua agitada.
Tengo sed de esta agua —dijo el principito—, dame de beber…

¡Comprendí entonces lo que él había buscado!

Levanté el balde hasta sus labios y el principito bebió con los ojos cerrados. Todo era bello como una fiesta. Aquella agua era algo más que un alimento. Había nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos. Era como un regalo para el corazón.

(Extracto del Capítulo XXV, El principito)

La música del agua

La música del agua

En este pasaje, el autor hace uso de una sutil metáfora sinestésica para indicar el encuentro con un verdadero regalo para cualquier corazón sediento: la música del agua. Aquí el agua representa una paz profunda y la musical sinestesia encierra un evidente homenaje a los sentidos.

Como es sabido, el autor quedó seducido por el desierto y sus leyes misteriosas (¿que tendrá el desierto que sirve como catalizador para todo tipo de alquimistas?) Allí comenzó a crecer su afición por el silencio y la meditación, la cual es una evolución de lo que se denomina la atención plena.

Y la atención plena (condición necesaria para la meditación) es tan solo una amplificación de un sentir lleno, de un centrarse en cada sensación del momento presente. Tal como apuntó uno de los mayores genios de la humanidad, debemos potenciar el vínculo con nuestros sentidos, porque ese vínculo sirve como canalización para la comprensión y expresión del sentir.

El común de las personas ve sin mirar, oye sin escuchar, toca sin sentir y come sin saborear, se mueve sin percibir sus movimientos, huele sin distinguir ni olores ni perfumes y habla sin pensar. (Leonardo da Vinci)

Debemos potenciar los sentidos. (Principio Sensazione, Leonardo da Vinci)

Además, como resultado de la paz derivada de la meditación, se capta/asimila una profunda conexión entre todas las cosas (“Había nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos“). Una conexión inherente a una comprensión universal y unitaria:

Tenemos que darnos cuenta de que, de alguna manera, todo está relacionado. (Principio Connessione, Leonardo da Vinci)

La risa de las estrellas

—Es como el agua. La que me diste a beber, gracias a la roldana y la cuerda, era como una música ¿te acuerdas? ¡Qué buena era!

—Sí, cierto…

—Por la noche mirarás las estrellas; mi casa es demasiado pequeña para que yo pueda señalarte dónde se encuentra. Así es mejor; mi estrella será para ti una cualquiera de ellas. Te gustará entonces mirar todas las estrellas. Todas ellas serán tus amigas. Y además, te haré un regalo…

Y rió una vez más.
—¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa!

—Mi regalo será ése precisamente, será como el agua

—¿Qué quieres decir?

La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido

—¿Qué quieres decir?

—Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!

(Extracto del Capítulo XXVI, El principito)

El principito y la estrella

El principito y la estrella

Las estrellas representan deseos, sueños, proyectos… en resumidas cuentas: objetivos vitales.

Pero todos esos objetivos tienen que quedar impregnados de una sana alegría (“estrellas que saben reír“) para que su consecución sea una tarea menos tediosa, más divertida y amena.

Esa alegría tiene su origen tanto en el entusiasmo y la pasión con la cual encaramos su conquista, como en la atención plena.

Una atención plena que nos permitirá saborear los pequeños detalles del día a día. Porque es en esos detalles insignificantes donde vamos a encontrar la mayor despensa para nuestra felicidad.

En cualquier caso, es el corazón quien nos debe guiar en nuestro camino hacia la estrella de nuestros sueños. Como motor y como piloto. Como avión sin fisuras.

Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin. (Antoine de Saint-Exupéry)

Dedicatorias

Desearía dedicar esta entrada a tres pequeños príncipes.

El primer pequeño príncipe es mi sobrino Héctor. Hoy es el día de su primer aniversario ¡¡Muchas felicidades, Héctor!!  Otra gotita de sangre que confio que fortalecerá Rojo Transitorio en un futuro no demasiado lejano. Hoy mismo, en breve, partiré hacia Madrid para hacerle entrega de un regalo… ¿alguien se imagina cuál podría ser?

El segundo pequeño príncipe es mi hijo Marc. Una estrella en mi firmamento, la más brillante, que se ilumina para guiar a todos aquellos que le rodean. La más simple resolución para la ecuación de mi felicidad.

El petit príncep

Felicidad = música del agua + risa de una estrella

Y el último es el pequeño principe que llevo en mi interior, aquel que me acompaña. Un encantador ser que ya andaba demasiado tiempo olvidado, entre sueños profundamente enterrados bajo capas y capas de tediosas y miedosas realidades. Ahora ya vuelve a estar a mi lado, recordándome las cosas importantes de esta vida.

Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad (Antoine de Saint-Exupéry)

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Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el abril 27, 2012 en Reseñas y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 15 comentarios.

  1. Vamos por partes. El libro me parece una maravilla, siempre me ha gustado y creo que es una gran referencia en la vida de las familias. Y luego, decirte que tienes un hijo guapísimo. Seguro que tu principe interior es igual de guapo. Besos
    Ana

    • Gracias, Ana!!

      el pequeño príncipe de la foto ya tiene unos cuantos años más pero sigue igual de guapo 🙂

      …y que decir de este libro… una joya para todos

      besos, Ana

  2. Mira tú, que yo estaba escribiendo sobre la risa y el humor, y a la vez tenía esta ventana abierta sin leer de tu nuevo post, para dedicarle atención plena (El Principito me gusta taaanto, tiene tanto que enseñarnos!!) y resulta que hay muchos ecos de la misma voz en esta entrada tuya. Preciosa por cierto, encantadora tu dedicatoria, qué gusto da ver reir a un niño!!
    Pero he aprendido algo nuevo, no sabía lo de que la alegría implica entusiasmo, pasión y atención consciente… pero tiene todo el sentido. Y lo que nunca se me hubiese ocurrido hacer es un paralelismo con los lados del cerebro (aunque más o menos los conozco, cuánto hay que aprender del lado derecho en occidente…) con hacerse mayor y con el personaje de Saint-Exupery.
    Una vez hice un trabajo de este libro para el colegio, con 8-10 años, pero creo que no era lo suficientemente madura para entenderlo todo, tiene muchas capas. Aunque sí pude apreciar ya entonces lo importante de seguir el camino del corazón, como diría el Don Juan de Castaneda, y la autenticidad tan hermosa de un niño sin “manipular”, su forma de ver las cosas (no sé qué palabra usar para ese proceso, a veces como padres dudamos si al educar te estás cargando parte esa belleza de tu niño… es complicado el asunto).
    Muchas gracias, me alegro que tengas a tu niño interior más presente, todos deberíamos hacerlo y quizá seríamos más humanos y amorosos. Un beso

    • Sí, “el peque” de la foto ahora ya es un pre-adolescente… pero sigue con sus encantadoras (son)risas 🙂 me alegra que te haya gustado la entrada!!

      lo del entusiasmo y la pasión es algo propio de los proyectos por los que luchamos de corazón… una alegría vital
      la atención plena y la meditación (y saber disfrutar de las pequeñas delicias de la vida) tambien deja un poso de alegría sosegada
      …pero no dejan de ser dos caras de la misma alegría!!

      necesitamos que las funciones de ambos lados (izquierdo, derecho) del cerebro funcionen juntas de forma sinérgica… pienso que es muy importante para el futuro de la humanidad… activar la capacidad de imaginar y soñar un futuro diferente

      en los niños/as creo que es importante potenciar toda sus capacidades y enseñarles que podrán convertir sus sueños en realidad… yo es lo que intento transmitir a mi hijo… y también a mi mismo… desenterrando una imaginación, una creatividad y unos sueños largamente aletargados

      besos!!

      • Sí, muy cierto todo.
        me pregunto qué experiencia te despertó del aletargamiento que te hacía posponer tus sueños y los de tu niño interior…

        • buff… esa sería la pregunta del millón 🙂

          explicar cuales fueron los acontecimientos que comenzaron a derruir mi torre (fueron varios y de diversa índole) sería algo tedioso, pero esta entrada los podría resumir:

          https://rojotransitorio.com/2011/09/17/xavi-masdeu-cuando-se-te-ha-pasado-el-arroz/

          como resultado de todo ello, a mediados de julio del 2011 comienza este proyecto vital Rojo Transitorio como tal (aunque el blog ya existiera anteriormente)

          un espacio creado para curar heridas, organizar sentimientos y proyectar sueños, todo ello a través de la imaginación y la creatividad, eso te debe sonar 😉

          y desde entonces, mi existencia (con sus pensamientos, sentimientos, preguntas y decisiones) está integramente transcrita en este espacio de forma, casi me atrevería a decir, impúdica

  3. Qué bonita historia la del cómic que viene a tí!! Mira que escribí esa entrada de lo de haberme salido del camino de lo intelectual aprendido… pero es que hay libros que te abren los ojos, que parecen que están hechos para tí en ese momento preciso, los que te dan la llave para abrir otra forma de pensar y der ver las cosas. Los de que no son casualidad, sino la “psicomagia” de la vida.
    Muchas gracias por compartirlo, impúdicamente, sanamente, con la red y conmigo. Sí que me parecía a mí también la pregunta del millón, pero hubiese entendido perfectamente que no me hubieses contestado 😉 Un beso desde las Alpujarras!

    • si, ese cómic me dejó literalmente helado…

      pero, de verdad, que todavía no he comprendido bien lo que me ha querido transmitir… supongo que debe ser que todos los que llevamos esa carta (la torre, la casa de Dios) escrita en el alma, debemos aceptar el derrumbe y la reconstrucción de nuestros cimientos, sin más…

      creo que me costó perder ese pudor, pero una vez perdido, supongo que te das cuenta que nada en esta vida vale tanto como para mantenerlo en tu interior, agarrado como si fuera algo valioso. Si lo sueltas, es como si tu alma se aligerara un poco más.

      un beso para tus encantadoras tierras Granadinas!!


  4. Me ha encantado este post X., El Principito es mi libro de cabecera, mi guía de la vida, mi diccionario emocional.
    Has incrustado mi pasaje favorito de la obra, el que hace referencia a las estrellas y su poder. Un día tuvo su guiño en la linterna: http://lalluviamarilla.wordpress.com/2010/05/20/xxvi/

    Los pequeños príncipes son los más sabios del asteroide. Mucho tenemos que aprender de ellos, sólo así comprenderemos los valores de la vida: http://lalluviamarilla.wordpress.com/2010/05/31/772/

    Felicidades por tus estrellitas. Que sigan brillando y brillando y…

    Abrazos.

    • me encanta que te encante 🙂

      tu pasaje favorito ligaba perfectamente con el mío: quizás dos de las claves más profundas de esta hermosa obra

      precisamente (y gracias a un apunte tuyo) hoy he podido disfrutar en Madrid de una exposición sobre un GENIO que durante toda su vida escuchó la voz de su pequeño príncipe… un principito que no paraba de decirle que su imaginación y sus sueños eran la antesala de la realidad… un principito que no paraba de susurrarle que TODAS las estrellas del firmamento reían para él

      me ha encantado introducirme en la vida del gran Leonardo da Vinci… diría más: me ha emocionado profundamente

      o sea que gracias por tu brillo y un fuerte abrazo P.


      • Mmm… qué biennnn, por fin has visto esa maravillosa exposición sobre el genio.
        ¿Te ha gustado? Imagino que te habrá fascinado, y no es para menos. Estas cositas hay que disfrutarlas cuando las tenemos al alcance de la mano.

        Curiosamente hace una semana yo sucumbía a los encantos de la capital. Siempre tanto por hacer allí, tanto qué ver…

        Si todavía sigues por Madrid y te gusta te recomiendo la exposición en el Thyssen y en Caja Madrid de Chagall. Espectacular.

        Abrazos y disfruta de tu viaje.

        • para que te hagas una idea de lo que me ha gustado, estuve casi 4 horas en la exposición…

          impregnándome de toda su vida a través de su obra: fijándome en los detalles nímios de las pinturas, de los trazos y dibujos en sus apuntes, de su caligrafia..

          ya te digo, más de un escalofrío recorriendo mi espalda… tu ya me entiendes, seguro

          ¿vaya casualidad que estuvieras es Madrid hace poco, no? bueno, nada es casual, ya se sabe…

          por (des)ventura, ya te escribo desde Barcelona, hoy mismo he vuelto de Madrid… tus recomendaciones me las guardo para el próximo viaje a Madrid!!

          a ver si, con tanto viaje a Madrid, al final coincidimos… 😉

          Abrazos P.

  5. Me encanto! este post, el principito ah estado muy ligado a mi vida.
    Esta es mi parte favorita,

    El Principito habla con el zorro al que ha “domesticado”, es decir, del que se ha hecho amigo pero ha llegado la hora de marcharse. El zorro le ha prometido que le revelará un secreto antes de que se vaya. Va al jardín a ver las rosas antes de marcharse. Él tiene en su planeta una rosa que es especial para él, esa rosa especial le ha “domesticado el corazón” y ahora sabe lo que se siente… “El Principito fue a ver nuevamente a las rosas:

    – No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.Y las rosas se sintieron bastante molestas.

    – Sois bellas, pero estáis vacías -les dijo aún-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo una campana de cristal. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con un biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvó dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a la que escuché quejarse, o alabarse, o también, algunas veces callarse. Puesto que es mi rosa.

    Y se volvió adonde estaba el zorro:

    – Adiós -dijo.

    – Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

    – Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, a fin de acordarse.

    – El tiempo que perdiste por tu rosa es lo que hace a tu rosa tan importante -dijo el zorro.

    – El tiempo que perdí por mi rosa… -dijo el Principito, a fin de acordarse.

    – Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…

    – Soy responsable de mi rosa… -repitió el Principito, a fin de acordarse.

    Cada uno es responsable de lo que ah domesticado… y de su rosa. Tienes unos lindos príncipes que cuidar.

    muchos abrazos!

    • Gracias!! 🙂

      este pasaje de los consejos del zorro que apuntas está rebosante de sabiduría…

      el zorro le introduce los rituales de la amistad y del amor… le hace ver al principito que la pasión por su rosa (aquel ser al que amó) es lo que la hace diferente a las demás… espléndida metáfora

      asimismo le transfiere su consejo más importante:
      “no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”
      … la razón es incapaz de alcanzar la visión del sentimiento, aquella que tiene su fuente en el corazón…

      todos tenemos algún principito que cuidar, interno o externo 🙂

      muchos abrazos de vuelta para Chile!!

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