Sin condiciones

Amor... sin condiciones

Amor... sin condiciones

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podéis contar conmigo.
Sin condiciones.

Fuente: 26 cuentos para pensar de Jorge Bucay

Derechos y deberes… mutuos

Esta es una lista que deberíamos revisar, de tanto en tanto, para chequear si la relación con nuestros seres amados (sean éstos pareja, hijos, padres, hermanos, amigos íntimos… o mascotas) se encuentra en pleno estado de forma.

Demasiadas condiciones (en uno u otro sentido, como sujeto u objeto) limitan cualquier tipo de relación. Impiden que crezca. Cuando el amor es incondicional, respeta nuestros derechos como objeto del amor y, en correspondencia, fortalece nuestros deberes hacia el sujeto que nos ama. En definitiva, busca sin descanso el equilibrio entre ambos.

Y si no fuera posible tal equilibrio, estaríamos obligados a replantearnos seriamente los términos de cualquier relación. Para redactarlos de nuevo o eliminarlos. Sólo así obtendremos la verdadera libertad del amor.

El derecho y el deber son como las palmeras: no dan frutos si no crecen uno al lado del otro. (Félecité de Lamennais)

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Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el febrero 21, 2012 en Reseñas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.


  1. El amor ha de ser incondicional.

    Gracias por esta sabia lección. La estudiaré detenidamente por si en algún momento afloja la sensatez.

    • de nada, P. 🙂

      cualquier amor nos hace más grandes, siempre que esté desprovisto de enmascarados egoísmos

      creo que la mayoría lo hemos sufrido alguna vez, como sujetos o como objetos


      • Cierto es, como sujetos o como objetos.

        La más difícil creo que es sin lugar a dudas ésta: “Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.”

        • correcto… aceptar lo que no nos gusta, lo que mas nos disgusta, del ser amado es, sin duda, la prueba definitiva del amor incondicional

  2. Me gusta la idea de a quien amas y te ama lo haga sin condiciones. Pero en algún momento surge la condición, difícil no poner condiciones cuando todo esta condicionado, en un mundo lleno de convencionalismo y actitudes egoístas adornadas de un enfermo narcisismo.
    y claro cuando logras pasar la barrera de amar a las personas con todas sus fortalezas y debilidades. se torna un amor incondicional porque le amas tal cual es, y no tal cual, tu la vez.

    • sí que es difícil luchar contra nuestra visión, siempre egoista…

      amar tal cual es la persona amada… y no tal cual deseas que sea según tu vision… sería un buen precepto que resumiría el amor incondicional 🙂

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