Yoga nidra: el yoga del sueño

Yoga Nidra: el yoga del sueño

Yoga Nidra: el yoga del sueño

El yoga que delimita la frontera de la vigilia

Como podréis suponer, dada mi especial devoción por los sueños, la práctica del yoga del sueño es uno de las que más me atrajo entre las existentes. Es una práctica que no exige demasiados requerimientos para su realización. A lo más, cierta capacidad de concentración y visualización. A continuación aparece un enlace a una sesión que os guiará de forma precisa a través de esta práctica.

Una sesión de Yoga Nidra en Sound Cloud

Una sesión de Yoga Nidra en Sound Cloud

Una plegaria desde el corazón: paz

Dentro de la sesión anterior, se hace referencia a un sankalpa, una resolución afirmativa que tiene como objetivo atraer algo a nuestra vida. Una llamada desde nuestro espíritu cuyo propósito es contactar con el espíritu del propio universo. Por ello tiene que ser hecha con el único lenguaje que conoce el corazón de la consciencia universal: el de los sentimientos. No sirve hacerlo con el pensamiento, tampoco con la emoción. Hay que utilizar el punto de intersección entre el pensamiento y la emoción: el sentimiento.

Cuando escuché esta sesión por primera vez, hará unos meses, no dudé mucho a la hora de elegir mi sankalpa: escogí “pau a la meva ànima” (en català, la lengua de mis pensamientos, en castellano: “paz en mi alma”). ¿Por qué paz? Porque entendí que la paz es el más preciado deseo universal. La palabra paz contiene amor, respeto y comprensión. Una aspiración que es buena para uno mismo y para el universo entero.

Por lo visto, la llamada que lancé, a través de mi sankalpa, al corazón del universo ha sido respondida por éste. La paz se ha ido instalando lentamente en mi corazón, se está convirtiendo últimamente en la música de mi alma, en las notas más dulces que haya podido saborear nunca mi corazón.

Siempre intuí (es algo que no puede expresar tan sólo la razón) que el lenguaje del corazón del universo era como una música ignota. Los anhelos más trascendentes deben ser expresados en ese lenguaje (el de los sentimientos) y deben ser una parte esencial de ese curioso círculo que representa el camino de nuestra vida. Pero debemos asegurarnos de cerrar por completo tal círculo, de forma que mantenga eternamente en su interior, en el mismo centro, esa palabra tan preciada: paz.

No hay camino para la paz, la paz es el camino. (Mahatma Gandhi)

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Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el enero 16, 2012 en Artículos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. Molt bona reflexió!!!! que hem de portar amb nosaltres dia a dia.

    • Sí, Mònica, si solo pudiéramos elegir una semilla para nuestro corazón, elijamos la paz, porque entre sus múltiples frutos recogeremos: alegría, amor, comprensión y respeto.

  2. ¡Hay un yogui en potencia dentro de ti! Las clases de yoga se dividen en 3 fases: La respiración (pranayama), las posturas (asanas) y la relajación (yoga nidra). Lo cual quiere decir que llevo tiempo practicándola, aunque reconozco que no sabía el nombre de la relajación en sánscrito… ¡Tengo que buscarme un sankalpa!

    • lo del sankalpa funciona, ya verás…
      veo que llevas más carrera que yo como yogui 🙂

      confieso que soy más autodidacta… tan solo estuve, hace un tiempo, en un curso trimestral de yoga, y ya está…. después me he buscado la vida en solitario (mal hecho…)

      aunque soy consciente que debo volver a retomar las clases… no hay nada como un/a buen/a profesor/a que te guíe, con una sabiduría basada en la experiencia

  1. Pingback: Fin de ciclo: hasta siempre « Rojo Transitorio

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