Mary and Max: cuando el celuloide sabe agridulce

Mary and Max

Mary and Max

El síndrome de Asperger

La verdad es que antes de ver este film animado de origen australiano, Mary and Max, no tenía mucha idea sobre esta enfermedad que es el síndrome de Asperger. Después de visionarlo ya conozco algo más sobre ella. Ciertas películas permiten que entremos en ciertas (y penosas) vicisitudes de la vida de los otros que desconocemos.

Bravo por obras como Mary and Max porque (desde nuestras antípodas) sacuden nuestra consciencia, demasiado concentrada en su propio ombligo. Fijarnos en las enfermedades y los problemas de personas que sufren de verdad, suele relativizar nuestras propias preocupaciones y incrementan nuestra capacidad de compasión.

Sinopsis

Mary

Mary

La película cuenta la historia de Mary, una niña australiana de 8 años. Mary es una niña acomplejada y perpleja ante un mundo indiferente y hostil que no acaba de entender. A causa de su soledad decide que el destino le entregue un pen friend (amigo por correspondencia). Arranca una hoja de una guía telefónica de New York y selecciona un nombre al azar.

Max

Max

El pen friend seleccionado por el azar resulta ser Max, un judio americano de 44 años. Max es una persona que también está sola, pero en esta soledad hay un factor intrínseco: Max padece el síndrome de Asperger, una enfermedad que conlleva graves problemas de sociabilidad. Y además, como causa (o efecto) de estos problemas, Max tiene un importante trastorno de obesidad. Max queda algo perplejo ante la peticíon de Mary de mantener correspondencia, pero acepta y comienza la correspondencia entre Mary y Max.

El sabor agridulce del celuloide

Esta es una película agridulce. Dulce porque nos hace sonreír, incluso carcajear en algunas situaciones. Agria porque, tal como avanza la película, te vas dando cuenta de que, aunque el planteamiento de las escenas sea cómico, el trasfondo es más bien trágico. Y cuando acaba, no puedes evitar derramar alguna lágrima por ese trasfondo. Aun más, cuando te das cuenta de que la historia está basada en hechos reales. En cualquier caso, un diez para Mary and Max y un bravo para Adam Elliot y su equipo.

Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad. (Guy de Maupassant)

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Publicado el septiembre 15, 2011 en Reseñas y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en Mary and Max: cuando el celuloide sabe agridulce.

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