Pequeños milagros

Pequeños Milagros de Will Eisner

Pequeños Milagros de Will Eisner

Resulta difícil defender la existencia de los milagros. O creas en ellos o no. Yo si creo. (Will Eisner)

La tradición judía y su sabiduria

Los supuestos Pequeños milagros de Will Eisner no son tan pequeños. Ni siquiera son propiamente milagros. Son bellas y edificantes parábolas basadas en la sabiduría popular de la tradición judía que lo alberga.

Y, por lo que veo, esa anciana sabiduría ha sabido captar la harmónica coreografía que entablan la realidad y una cierta magia subyacente. Pero no creo que podamos definir esa danza como un milagro, como algo asombroso. Se trata más bien de una intrincada ley de causa y efecto que abarca todo.

El artífice

Will Eisner

Will Eisner

Sin la titánica capacidad de análisis/transformación de artífices como Will Eisner, el universo del Cómic no sería lo que es ahora. Este creador, nacido en 1917, es uno de los ejemplos que demuestran que el Arte del Cómic (como todas las Artes) alarga la vida. Y no de forma artificial, sino de forma vital. Así es desde la pionera The Spirit hasta la obra que nos centra, la cual fue parida por Eisner en el año 2000, a los 83 años.

Como diría aquel: Mientras haya algún proyecto en mente, alguna cosa nueva que aprender, habrán razones para seguir adelante: nuestro espíritu se mantiene joven.

Will Eisner es una prueba viviente y fehaciente de ello.

Los milagros

Pequeños Milagros

Pequeños Milagros

Esta cautivadora obra contiene cuatro fascinantes historias que son realzadas por los encantadores dibujos y tonos del autor. Todas ellas le llegaron a Eisner gracias a la tradición oral de sus mayores (que pena que ese tipo de transmisión se vaya perdiendo poco a poco…) y están ubicadas en el barrio judío en el que creció.

Cada uno de los relatos permite múltiples interpretaciones. Mientras que la extracción de la enseñanza de los dos primeros es sencilla, el tercero contiene un misterio más difícil de desentrañar y el último es especialmente enigmático.

El milagro de la dignidad

Camino de ida: Un vagabundo del barrio, el tío Amos, se encuentra en la más absoluta pobreza. Un familiar suyo, el primo Irving, se apiada de él y le ofrece una pequeña caridad. El astuto tío Amos, aprovechándose de la buena fe del familiar y aludiendo a que su dignidad le impide aceptar una caridad tan escasa, va ampliando poco a poco sus exigencias hasta que éstas se convierten en una verdadera estafa, que acaba llevando al familiar, con el tiempo, a la ruina. Mientras tanto, el vagabundo acaba nadando en la riqueza. El tío Amos es alabado entre la familia por su gran dignidad. El mismo primo Irving podrá subsistir gracias a la ayuda del tío Amos.

Camino de vuelta: El primo Irving, aludiendo a la gran dignidad del tío Amos, le convence para que éste pague los estudios de su hijo Julius. Unos estudios que permitirán a Julius convertirse en abogado. El tío Amos accede: un hombre de gran dignidad no puede hacer menos por su familia. Pasados unos diez años, el tío Amos se ve sorprendido por una bancarrota que es aprovechada por Julius (ya convertido en abogado) para comprar las deudas del negocio. El tío Amos acaba donde empezó, en la más absoluta pobreza.

¿Que es el tío Amos: un hombre digno o un estafador? Probablemente las dos cosas. Pero si haces alarde de una falsa dignidad para enriquecerte, cuando te comportes con verdadera dignidad, solo podrás empobrecerte.

El milagro de la astucia

En el barrio, cada territorio es controlado por una banda de jóvenes. Cuando te adentras en territorio enemigo, debes agudizar los sentidos… y la astucia.

El joven Mersh entra en territorio enemigo y los jóvenes de la banda propietaria del mismo, al verlo venir, le preparan un juego. Si Mersh gana, le dejaran pasar sin ser apaleado. Si pierde, lo apalearán. El juego consiste en colocar en un sombrero dos papeles: uno en blanco y otro con la palabra culpable. Mersh deberá elegir su suerte.

Pero hay trampa… Mersh no podrá ganar puesto que los gamberros han colocado dos papeles con la palabra culpable. La paliza es inevitable.

Cuando le dan a elegir, Mersh coge uno de los papeles y, sin mirarlo, se lo traga. Entonces les pregunta por el contenido del otro papel que ha quedado en el sombrero. Los gamberros, perplejos, se dan cuenta de que han perdido. La astucia ha ganado.

El milagro del mimetismo

Un chico de origen desconocido aparece en el barrio. El misterio es aun mayor pues apenas balbucea unas palabras ¿De donde proviene? Nadie lo sabe. Pero está claro que se trata de un muchacho inocente y de buenos sentimientos.

El muchacho es recogido por una joven propietaria de una tienda del barrio. Esta joven, llamada Melba, por caridad y en agradecimiento a un buen gesto del chico, se compromete a pagarle el alquiler de una habitación en un piso propiedad de un matrimonio, los Rizzo, de avanzada edad sin hijos.

La joven visita al muchacho a menudo para interesarse por su estado y enseñarle, poco a poco, a hablar. Un día la señora Rizzo, gravemente trastornada desde que (varios años atrás) muriera su propio hijo, lo confunde con su hijo muerto. El chico huye despavorido ante la locura de la señora Rizzo.

Tras su desaparición y de forma misteriosa, muchos de los conflictos cotidianos del barrio comienzan a resolverse por sí solos.

Melba busca al muchacho hasta encontrarlo y lo oculta en su propio piso para evitar más problemas. Allí, poco a poco, tal como el chico aprende a hablar mejor, va descubriendo el enigma que le antecede: el chico había estado encerrado en una habitación desde que tuvo uso de razón. Un desconocido le iba proveyendo con lo necesario para ir sobreviviendo.

Melba sospecha que podría tratarse de un secuestro. Haciendo pesquisas descubre que el joven debía haber sido el descendiente de un gran magnate sin más familia que un hijo. Durante el secuestro de su hijo, aquel magnate murió. Al no existir más familiares a los que exigir el rescate, los secuestradores mantuvieron al chico durante varios años más, hasta que un día desaparecieron y dejaron abierta la puerta de su prisión.

Por otra parte, la trastornada señora Rizzo está revolviendo cielo y tierra para encontrar a su supuesto hijo. Contrata a un detective para su búsqueda. El detective finalmente descubre que el chico se oculta en casa de Melba. Al intentar recuperarlo, el muchacho huye, otra vez, despavorido.

Tras su segunda desaparición la misteriosa paz que habitaba el barrio desaparece: los conflictos cotidianos reaparecen de nuevo con aun más intensidad. Aunque esta vez el chico ha desaparecido para siempre. No volverá a aparecer jamás.

El milagro de la doble alianza

La señora Fegel tiene un hijo lisiado, Marvin. La señora Grepps tiene una hija sordomuda, Reba. Ambos tienen suficiente edad para merecer pero no aparecen interesados. Sus madres están sumamente preocupadas: nadie va a proponerles matrimonio debido a sus disminuciones.

A ambas madres se les ocurre que sus respectivos hijos podrían formar una buena pareja: un lisiado y una sordomuda. Nunca falta un roto para un descosido. Los hijos se conocen, se enamoran y determinan formar una alianza en forma de matrimonio.

Una de las madres decide comprar un anillo de alianza que bendiga el matrimonio de la pareja. Acude a un bondadoso joyero del barrio. Este joyero, por la extraña circunstancia de la unión, le regala un anillo de boda que el mismo califica como especial.

La gente considera que la unión de ambos es como un milagro producido por aquel anillo. Atraída por ese misterioso hecho, una multitud de gente acude al joyero en busca de sus creaciones. El joyero experimenta una gran bonanza en sus finanzas. La pareja vive asimismo en una feliz harmonia. La bonanza también les abraza.

Al cabo de unos meses, milagrosa y repentinamente, Reba recupera el habla y la escucha. Pero como resultado de la recuperación, empieza a desdeñar a su marido. Ella es una persona normal, con ganas de hacer las cosas que hacen las personas normales. Su marido es un cojo al que no puede ni siquiera llevar a un baile. Comienzan las disputas entre la pareja y éstas se van incrementando hasta convertirse en insoportables. Reba decide dejar a Marvin. Le entrega su anillo de alianza y abandona el hogar para refugiarse con su madre. La desgracia se ha cebado en la pareja.

La alianza de la pareja se ha roto. Unos días después, el bondadoso joyero, aquel que les regaló el anillo de su alianza, muere como consecuencia de un atraco en su piso. El ladrón, por lo visto, había sido atraído por las riquezas derivadas de la gran bonanza financiera del joyero. Tras la muerte del joyero, varias desgracias acaecen en el barrio.

Pasados unos meses, Reba pierde súbitamente la vista. Como resultado de la ceguera, Marvin acude a Reba para ver si ésta desea ahora reanudar su matrimonio. Reba acepta y Marvin le retorna su anillo de alianza. Ambos vuelven a ser felices de nuevo.

El hecho es que, para mis mayores, no había ninguna historia que no tuviera explicación. Una filosofía así, claro está, es una tierra abonada para los milagros. (Will Eisner)

The Sprint

The Sprint: el tributo de Groening a Eisner (The Spirit)

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No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el agosto 26, 2011 en Reseñas y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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