Mi vida sin mí

Isabel Coixet

Isabel Coixet

Isabel Coixet

La catalana Isabel Coixet es una magnífica directora de cine con una ya dilatada carrera en la cual destacan dos películas: The Secret Life of Words (La vida secreta de las palabras) y My Life Without Me (Mi vida sin mí).

Revisando su obra, adviertes que sus creaciones tratan principalmente sobre algunos temas punzantes (amor y muerte, redención, tormento…) que pueden ser utilizados (e interpretados) con sensibilidad (según unos) o sensiblería (según otros). De hecho, son las mismas grandes cuestiones que afrontan las antiguas tragedias Griegas. En cualquier caso, no vamos a negarlo, son películas duras, y alguien que haya pagado su entrada para pasar un buen rato, podría salir de la sala de muy mal humor.

Por tanto, es una directora que gusta o no gusta. No hay punto intermedio. Yo creo que las dos películas referidas anteriormente invitan a hacer profundas reflexiones que no podemos evitar por dolorosas que sean. Y el cine, en ocasiones, también ha de tener esa función.

Mi vida sin mí

Ann

Ann

Ann (Sarah Polley) es una joven y humilde madre con dos hijas a las que adora y un marido por el que siente afecto pero no amor. Un dia, en una revisión médica, le comunican que padece una enfermedad terminal en una fase demasiado avanzada y, por tanto, irreversible. Después del fulminante primer impacto, se abre una nueva perspectiva. Ann, por primera vez en su vida, revisa su existencia y decide una serie de acciones prioritarias para realizarlas antes de que su tiempo expire.

La última lista de Ann

Esta es la última lista a completar según Ann:

1. Decir a mis hijas lo mucho que las quiero varias veces por día.
2. No decir ‘jamás’ a nadie.
3. Encontrar una nueva mujer para mi marido.
4. Registrar mensajes anuales de cumpleaños para las chicas, hasta los 18 años.
5. Fumar y beber tanto como pueda.
6. Dormir con otro hombre, sólo para ver que se siente.
7. Conseguir que alguien se enamore de mí.

La intensidad dramática se incrementa tal como avanza el film. Es de suponer, dado el orden preestablecido.

Una lista revisada

No se que haríais vosotros pero yo, en esta situación (y puestos a priorizar y/o eliminar) consideraría superfluas la segunda, la tercera, la quinta, y la sexta.

La segunda puede ser pretenciosa puesto que se desconoce la pregunta. La tercera porque vaya problema que le dejas a tu pareja si te equivocas con la elección. La quinta por razones obvias: que se te acabe la vida, no es razón para acelerar su deterioro (más que nada, porque te quedaría menos tiempo para el resto). La sexta por estar presumiblemente incluida en la séptima. O sea que sólo quedan tres.

La séptima está bien enunciada pero no deja de ser una condición necesaria aunque no suficiente. Deberíamos completarla con las dos sentencias siguientes:

  • Conseguir que alguien se enamore de mi.
  • Conseguir enamorarme de alguien.
  • Procurar que ambas personas sean la misma.

Dicen que el elixir del amor da la vida eterna. Se tendría que probar si es cierto o no. Yo suscribiría la prueba, por si acaso.

La primera es ineludible e irrenunciable, todo amor entregado a tus seres queridos te reconfortará por los siglos de los siglos.

Y la cuarta no sería menos importante, pues se trata de transmitir un cierto legado. Y los legados, ya sabemos, pueden tener un gran valor sentimental y patrimonial. Y aquí yo hubiera optado por:

  • seleccionar todos aquellos mensajes y notas que creyera pudieran tener algún tipo de valor para mi hijo,
  • escribir el máximo número de ellos, tantos como el tiempo me permitiera y
  • utilizar alguna herramienta (por ejemplo, un blog) como vehículo para los mensajes, de forma que fuera más fácil la recuperación de los mismos en un futuro sin mí.
Mafalda y Felipe

Mafalda y Felipe

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy (aforismo popular)

Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el agosto 24, 2011 en Artículos, Relato, Reseñas y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 9 comentarios.


  1. Una buena reflexión sobre el film. Una película excelente a mi modo de ver.
    Estoy bastante de acuerdo con tu análisis sobre la lista de Ann. En cuanto al séptimo punto discrepo un poco. Lo que quiero decir es que entiendo esa necesidad, esa curiosidad por saber que se siente siendo amada, deseada por otro hombre que no sea tu marido, pero cuando eso llega a ocurrir, cuando el sentimiento es recíproco ¿cómo soportar la doble conciencia (uno: engañando a tu marido con otro hombre, dos: engañando a tu amante con tu enfermedad mortal) sabiendo que tu vida tiene los días contados?

    Resumiendo, hay que vivir cada día a tope y respetando lo que nos rodea, sean personas, animales o cosas.

    • bueno…en relación a la septima, yo deduje que Ann buscaba enamorarse de VERDAD de alguien … porque (y esto es una interpretación mía, quizás sesgada) su compañero era tan sólo eso: un compañero con el cual había compartido vida e hijos, pero no alguién de quien hubiera estado enamorada… por eso indiqué que el enunciado original podía estar equivocado

      en cualquier caso, tienes toda la razón en que es una verdadera jugada (por no decir otra cosa) sobre todo para el amante, tal como muestra la película.

      completamente de acuerdo con tu resumen final 🙂

      bueno.. al final, sólo es un guión de ficción… la realidad nunca podría ser tan retorcida como la mente de Coixet. La vida real jamás nos pondría en tales diatribas.


  2. Sólo es un guión, cierto, pero la realidad muchas veces supera la ficción. Desgraciadamente.

    • Estás en lo cierto: la realidad a veces supera la ficción.

      Pero no nos damos cuenta de si los hechos que han sucedido en nuestra vida son desgraciados o agraciados hasta que pasa cierto tiempo…

      La realidad nos presenta ciertos hechos con apariencia de casualidad… pero, detrás de esa engañosa apariencia, hay una extraña causalidad y oportunidades, muchas oportunidades para enmendar nuestros errores.

      Creo que no fue casualidad que, el mismo día que me hicieron cierta prueba radiológica, escribiera esta entrada. Una entrada para revisar la última lista de Ann, para crear una propia. Una lista que me recordara alguna de las cosas que pueden permitir a mi corazón latir con fuerza. Una lista que me recordara que la vida, con certeza, algún día se acaba.

      Creo que no fue casualidad que, días después, recibiera el informe radiológico, hecho que detuvo los latidos de mi corazón por unos instantes.

      Creo que no fue casualidad que, unos meses después, la vida le dijera a mi corazón: tienes una segunda oportunidad… no la desperdicies… pero recuerda tu lista.

      Con el tiempo, he apreciado que debemos aprender a descifrar las casualidades de la vida. Que, en ocasiones, estas casualidades no son más que oportunidades de mejora que nos brinda la vida. Que hay que dar las gracias a tales oportunidades…y que la vida, sin ser uno mismo, sin pasión por la misma, es como una muerte en vida.

      créeme que he dudado mucho antes de escribir/vomitar todo esto… pero que pierdo por sacarlo de mi interior… supongo que nada… me parece que este comentario también se convertirá en entrada 😉 gracias por tu inspiración 🙂


  3. No pierdes nada, claro que no. Muchas veces tragamos dolor que nos va consumiendo por dentro por no saber o no querer expresarlo a los demás.

    Me alegro mucho (muchísimo) de esa segunda oportunidad que debes exprimir al máximo en forma de agradecimiento a la vida, de esos rojos transitorios que deben seguir latiendo letra a letra 🙂

    • Gracias por tu alegría, de parte de las dos gotas de sangre 🙂

      Sabes… fue cuando escribiste “Desgraciadamente”…

      esa palabra se quedó como grabada en mi cabeza… no se muy bien porqué, pero dejó mi espíritu como congelado…y mi cuerpo LITERALMENTE (y no es broma) petrificado durante largo rato…

      entonces mi espíritu empezó como a marearse, poco a poco… y después de varias horas vomitó toda esa parrafada

      tenía que sacar al exterior que aquello fue algo que dolió… pero que me enseñó algo mucho más importante

      Dicen que después de vomitar algo que te sentó mal, te encuentras mejor… ahora puedo constatar que también es así para el espíritu

      Gracias, otra vez, por estar atenta a estas palabras, saber que alguien las lee también te hace sentir un poquito mejor 🙂


  4. No hacen falta las gracias. Aún así, de nada Xavier 🙂

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