La sonrisa del vampiro

La sonrisa del vampiro

Si los vampiros tienen sonrisa, Suehiro Maruo la ha sabido captar mejor que nadie.

Un formato, un país, una percepción

Cuando entras en la lectura de una novela gráfica japonesa que respeta el formato original entras en una percepción diferente. Empiezas por la última página, la contraportada, y has de leer las páginas de la última a la primera, y dentro de cada página, de derecha a izquierda. Ese hecho es, por si solo, capaz de trasladarte a una apreciación distinta de la obra: eres consciente de que el autor está imbuido en una cultura distinta. Es algo inevitable.

Además, cuando se trata de terror made in Japan, tenemos un doble impacto. No entiendo muy bien porqué pero el terror japonés (también en el ámbito cinematográfico) tiene ciertas características propias que lo hacen más sugestivo, más impactante, más espeluznante. Debe ser a causa de algún escurridizo factor cultural difícil de captar fuera de aquellas fronteras.

Unos tópicos, una revisión extrema

En esta creación el autor ha sabido importar la mayoría de los tópicos referentes al género de los relatos de vampiros tal como fueron definidos por Bram Stoker. Por un lado: fascinación, inocencia, seducción, atracción, incluso ternura. Por otro: bestialidad, crueldad, violencia, desmesura, voracidad. En resumen: la sensualidad yuxtapuesta al deseo carnal mas depravado.

Aparte de lo común, el autor incorpora dos protagonistas adolescentes, lo cual otorga al relato una perspectiva (elemento ya visitado) algo diferente, y extrema todos los tópicos anteriormente citados hasta rayar el limite aceptable por nuestra sensibilidad. Y lo consigue a través de un guión minimalista y deliveradamente ambiguo, donde las palabras son reemplazadas o apuntaladas por la contundente fuerza de escenas estremecedoras e ilustraciones pavorosas.

Los dibujos (en este caso, en blanco y negro) y el trazo del autor son artísticos hasta el escalofrío. A veces el arte parece seguir sinuosos y perversos caminos. ¿Dejan de ser artísticos por el hecho de ser perversos? Dios sabrá, yo no soy quién para juzgarlo…

Por cierto, no debería leerse la Sonrisa del Vampiro justo antes de dormirse, no fuera a ser que su sonrisa se convirtiera en tu pesadilla.

La sonrisa del vampiro

La sonrisa del vampiro

La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es más temible. (Aristóteles)

Si te ha interesado esta entrada, también te puede interesar:

Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el agosto 18, 2011 en Reseñas y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en La sonrisa del vampiro.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: