Todo sirve para algo

Felipe y Mafalda: Todo sirve para algo

Este es el siguiente artículo dentro de una serie de artículos referidos a los diversos tipos de crisis y las opciones que nos brindan.

Tal como anuncia Felipe a Mafalda, dos de los personajes de la magnánima obra de Quino, todo en la vida tiene una finalidad. Aunque en un principio no la veamos, la tiene. La perspectiva que da el paso del tiempo suele demostrar que es así (véase sino este discurso). En este caso, Felipe y Mafalda no lo han podido intuir, pero quizás la tuerca sea la hembra del tornillo que algún conocido busca desesperadamente.

Después de mi (ya demasiada) larga experiencia en la vida, comienzo a darme cuenta de que los sucesos o acontecimientos que el aparente azar o la caprichosa casualidad han traído a mi vida, no son ignotos designios del destino, sino que más bien obedecen a una escurridiza causalidad que en contadas ocasiones soy capaz de entrever. Esto aplica tanto a los acontecimientos venturosos como a los desdichados.

Los sucesos o acontecimientos adversos suelen ampararse bajo el nombre de crisis. En otro artículo apuntábamos que la mejor postura ante una crisis es evitarla, pero en ocasiones no somos capaces de hacerlo y tanto si la crisis es aguda (se presenta de improviso) como si es crónica (latente largo tiempo antes de su eclosión definitiva) su manifestación nos golpea (o nos debilita) y nos coloca en un punto de inflexión donde debemos decidir como reaccionar. El sentido de la reacción puede ser uno de dos.

El sentido negativo

Caemos y nos quedamos en el suelo quejándonos. Achacamos el suceso a la mala suerte y nos resignamos. No aprendemos nada de la oportunidad que se nos ha brindado. Seremos carne de cañon para un aforismo que todos conocemos:

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra

El sentido positivo

Caemos y nos levantamos. Recuperamos la forma original y aprendemos de la caída para no repetirla en el futuro. Ésta es la esencia del aprendizaje. Como decía Nietzsche:

Todo lo que no nos mata, nos hace más fuertes

Remarquemos el sentido de oportunidad que toda crisis tiene. Si no lo hacemos así, nos perdemos la mitad de la película, la mejor, aquella que nos permite progresar.

Acerca de xavier

No hay nada nuevo bajo el sol

Publicado el julio 20, 2011 en Artículos y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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